El estrés en tu mente


Sentir estrés es normal y todos lo experimentamos. Parte de una práctica de autocuidado es reconocer cuándo estás experimentando estrés. Este es el primer paso para encontrar el camino hacia el aumento de tu capacidad para tolerar el estrés a medida que surge en tu vida. Nota que no dije “eliminar el estrés” o “dejar de sentir estrés”. ¿Por qué? Porque el estrés es simplemente inevitable. La forma en que nos relacionamos con él es donde tenemos un poco más de elección y, en última instancia, más libertad.


El estrés afecta tu cuerpo y mente de varias maneras, lo que resulta en una respuesta del sistema nervioso que cambia tu fisiología. El estrés pone tu sistema nervioso simpático (SNS) en línea. Esta parte del sistema nervioso autónomo es responsable de la excitación, la acción y, en caso de peligro real o percibido, activa su respuesta de lucha, huida y congelación. Tu SNS está contrarrestado por el sistema nervioso parasimpático, responsable de la regulación negativa, la relajación y la recuperación. Estas dos partes importantes del sistema nervioso autónomo trabajan juntas para mantener el equilibrio.


Cuando estás en lo que tu sistema nervioso percibe como un peligro, el sistema límbico de tu cerebro inicia la respuesta al estrés. Tu cerebro cambia al modo de supervivencia. Esta respuesta crea cambios a nivel fisiológico en los sistemas endocrino y nervioso preparándonos para huir, pelear o congelarnos.


A menudo es más accesible experimentar cómo se siente el estrés en el cuerpo. Por ejemplo, puedes sentir un aumento en la frecuencia cardíaca y respiratoria, un aumento en el tono muscular, como una mandíbula u hombros apretados, problemas digestivos, migrañas o dolor crónico. El proceso de sentir lo que sucede en tu cuerpo a nivel fisiológico se llama interocepción. Cuando nos hacemos conscientes de estas experiencias, somos más capaces de sentir cuando estamos en una respuesta de estrés.


Hay otros signos de estrés que pueden ser muy sutiles y no reconocerse como estrés. Una vez que sepas cómo el estrés puede afectar tu mente, es más fácil sintonizar cuál puede ser tu respuesta única al estrés y encontrar la forma correcta de autocuidado para cambiar a un estado más regulado.


Cuando estás estresada, tu capacidad para autorregular tus emociones disminuye. Puedes sentirte a la defensiva, irritable, abrumada e insegura. Disminuye la capacidad de comprender tu estado mental o el estado mental de los demás. El estrés puede manifestarse como una sensación de distracción, incapacidad para concentrarte, sensación de indecisión o incapacidad para evaluar qué debes cambiar para adaptarte a una nueva situación. Comprender nueva información, acceder a la memoria o resolver problemas puede ser un desafío.


Otro signo de estrés es sentirte insensible o desconectada. El estrés crónico afecta nuestra salud emocional y psicológica y puede provocar ansiedad, depresión, problemas de manejo de la ira e insomnio.


Las prácticas de mindfulness son una excelente manera de volvernos más conscientes tanto a nivel fisiológico como psicológico, sacando a la luz nuestra reactividad habitual en el cuerpo y la mente. El desarrollo de la conciencia de la experiencia completa del estrés permite la capacidad de tomar mejores decisiones sobre cómo relacionarnos con nosotras mismas y con los demás, así como las prácticas que elegimos para ayudar a crear una sensación de seguridad.


Aprendemos como gestionar al Sistema Nervios Simpático y Parasimpático en mi programa estrella Vida Sinc que empieza el martes 24 de mayo a las 8 pm hora de la Cdmx en formato online y en vivo. Aquí te dejo la info del programa: http://verovillaloboscom/vida-sinc


Con salud y cariño,



Vero









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